Dudas & Verduras
domingo, 19 de mayo de 2019
miércoles, 8 de marzo de 2017
¿Quién dijo que sería fácil?
Este es quizá uno de los retos más difíciles que he tenido desde hace mucho. Ni siquiera vivir sola en el extranjero fue tan complejo como decidirme a vivir en este nuevo mundo.
Pero he de ser honesta, fallé. Ya les cuento como fue que sucedió.
La primera semana me fue en realidad muy fácil. Comía muchas frutas, ensaladas de verduras frías o calientes, muy agradable todo. Puse mucho de mi parte.
Pero - porqué siempre hay un pero - se venía mi cumpleaños y mi familia decidió hacerme un almuerzo en dónde por x motivos me vi en el compromiso de comer lo que mi madre había planeado, y es que el no haber estado con ellos en varias fechas especiales hizo presión en mi. Traté de ser lo más ligera posible, entendí que no tenía por qué presionarme ya que este cambio lo iba a hacer paulatinamente. Ahí la debacle.
Lo bonito fue que me di cuenta que tenía muchos buenos amigos que me extrañaron (o al menos eso me hicieron sentir) y que me invitaban a desayunar, almorzar o cenar; y con el pretexto de "no te presiones" fui cayendo en la incoherencia y cedí a mis instintos carnívoros.
Así me pase la última semana. Tampoco es bueno albergar sentimientos de culpa, ni arrepentimiento. Lo que considero correcto es el persistir y volver a intentarlo, es por eso que decidí volverlo a intentar, hasta lograr mi primer objetivo a corto plazo: 1 mes sin consumir pollo ni res.
Pero he de ser honesta, fallé. Ya les cuento como fue que sucedió.
![]() |
| Foto: Internet |
La primera semana me fue en realidad muy fácil. Comía muchas frutas, ensaladas de verduras frías o calientes, muy agradable todo. Puse mucho de mi parte.
Pero - porqué siempre hay un pero - se venía mi cumpleaños y mi familia decidió hacerme un almuerzo en dónde por x motivos me vi en el compromiso de comer lo que mi madre había planeado, y es que el no haber estado con ellos en varias fechas especiales hizo presión en mi. Traté de ser lo más ligera posible, entendí que no tenía por qué presionarme ya que este cambio lo iba a hacer paulatinamente. Ahí la debacle.
Lo bonito fue que me di cuenta que tenía muchos buenos amigos que me extrañaron (o al menos eso me hicieron sentir) y que me invitaban a desayunar, almorzar o cenar; y con el pretexto de "no te presiones" fui cayendo en la incoherencia y cedí a mis instintos carnívoros.
Así me pase la última semana. Tampoco es bueno albergar sentimientos de culpa, ni arrepentimiento. Lo que considero correcto es el persistir y volver a intentarlo, es por eso que decidí volverlo a intentar, hasta lograr mi primer objetivo a corto plazo: 1 mes sin consumir pollo ni res.
martes, 21 de febrero de 2017
Manifiesto - honesto
Desde muy chica me obsesiono el mundo de las dietas, y es que en una sociedad en donde nos venden que el cuerpo perfecto mide 1.70 metros y pesa 50 kgr. no es difícil confundir a los adolescentes y más aún si tienen tendencias a engordar, como es mi caso.
En aquel entonces, con quince años, me inscribí al gimnasio e iba a diario; averigüe todas las dietas habidas y por haber, intenté probarlas casi todas, y claro, si funcionaban. Mi constancia hacia que vea los resultados, pero sin querer o sin darme cuenta, empecé a hacerme daño. Me enferme de anemia, problemas de concentración, irritabilidad (y es que pasártela de hambre no es divertido). El mal no solo se manifestó física sino también psicológicamente, pero con mucha voluntad y cariño me sané.
Hace un par de años, por distintos motivos decidí nuevamente preocuparme por mi imagen, pero esta vez lo haría con ayuda profesional. Contacté a una nutricionista que fue todo un ángel, me inscribí nuevamente en el gimnasio, y de esta forma, bastante disciplinada estuve a tres kilos de mi peso ideal. Yo feliz.
Hace poco regrese de un viaje hermoso, que no solo me lleno el alma y corazón, sino también la pancita, quiero decir, subí mucho de peso. Podría asegurar que nunca estuve tan 'gordita' como a mi regreso y esto me preocupo sobremanera. Mi ropa no me quedaba, me agitaba rápido al hacer alguna actividad, y no me sentía para nada saludable. Lo de la ropa lo solucione rapidísimo, y es que hoy ya mi cambio no es por vanidad. Es por tener calidad de vida.
Y entonces pensé: "Si yo digo amar, respetar y cuidar de mi 'yo' interior ¿Por qué debo dejar de lado mi 'yo' exterior?" Así que otra vez volví a averiguar sobre mejores opciones alimenticias, una vez más la rutina de ejercicios (que nunca falla), hábitos de vida saludables que puedan ayudar a hacerme sentir bien. Es aquí donde encuentro el documental anteriormente mencionado y así me intereso por lo vegetariano.
Una cosa que considero sumamente importante ahora que me he planteado el sumergirme en este mundo, es visitar a la nutricionista para disipar algunas dudas. Es decir, puedo 'googlear' y averiguar las cosas por internet pero me sentiría mucho más satisfecha si estas dudas me las clara un profesional.
Mientras tanto he empezado a hacer algunos cambios en mi rutina alimenticia:
- Comer a un horario determinado todos los días.
- Tomar en ayunas un licuado verde rico en fibra.
- Aumentar el porcentaje de vegetales en mi plato a un 60%.
- Consumir mínimo dos litros de agua por día, hasta antes de las seis de la tarde, luego disminuir la cantidad a menos que haga alguna actividad física (esto evita la retención de líquidos)
- Disminuir el consumo de carne por porción a un 20% y cereal o carbohidratos al 20%
- Incluir una rutina de ejercicios de mínimo 5 horas a la semana.
- Aprender a identificar los ingredientes a base de carne que contengan los productos envasados.
Por el momento voy avanzando con esto. Recién voy un par de días y honestamente no es sencillo, incluso hoy, como jugando se me antojo un pedazo de bife a la plancha. Por suerte, escribir acá me distrajo y así como vino, se fue el antojo. Debo encontrar una forma de suplir este instinto por consumir carne o reemplazarlo de forma ingeniosa hasta que mi mente y cuerpo se adapten a este cambio.
¿En qué momento paso esto?
Hace unos minutos estaba insegura si adentrarme en este mundo de lo vegetariano totalmente nuevo para mi. A decir verdad, aún lo estoy pero no es la primera vez que esta idea ronda mi cabeza. Honestamente nunca le tomé importancia. No por falta de conocimiento o información, sencillamente era por comodidad y costumbre. ¿A quién no le gusta comer una hamburguesa, pizza, parrilla, pollo a la brasa o etc de comida rica que lleven algún tipo de carne?
Hace más de un año, mi hermana decidió intentar ser vegetariana, opción que apoye sin dudarlo pero con ciertas condiciones:
- No dejes de consumir pescado.
- No hagas una dieta estricta.
- Que tu rutina alimenticia no sea a base de pastas
El motivo para esas condiciones era que ella estaba estudiando, y evidentemente me preocupaba que su desempeño como estudiante baje por una alimentación diferente. En fin, su primer intento no duró más de cuatro meses, por distintos motivos que desconozco a profundidad.
Hoy, estuve haciendo una investigación personal de esta ¿cultura alimenticia? No sé bien como llamarlo, pero lo que si sé es que está vez captó mi absoluta atención. Mi curiosidad empezó luego de ver un documental (Food Choice) en donde no sólo explican la importancia de una alimentación saludable sino también a qué llamamos SALUDABLE y sobretodo, qué realmente lo es.
Empecé a googlear información de esto como para entender un poco más, busqué experiencias de personas que me puedan dar mayor referencia y no encontré mucho. Lo que si encontré fue un montón de recetas, preparaciones, alternativas para no aburrirte ni desistir en el proceso.
Estoy a menos de una semana de mi cumpleaños, y a diferencia de otros años, decidí celebrarlo con un almuerzo muy íntimo con mi familia y contadas amistades. Ahora estoy replanteando si realizar o no este almuerzo.
De otro lado, decidí internar ser vegetariana pero empezaré de a pocos. Iré reduciendo mis porciones de carnes rojas, luego consumo de aves, pescados y así sucesivamente hasta donde pueda tolerarlo. Obvio que me encantaría que este proyecto personal sea un éxito no sólo por el tema experimental sino también por salud, conciencia sobre el maltrato animal,y claro, por estética ya que tengo sobrepeso. Estos serán los motivos para estimularme a lograr mi objetivo y así cambiar mis hábitos de alimentación.
He ahí el "reason why" de este blog. Acá expondré día a día mi alimentación y progresivamente registraré los cambios. No quiero ser radical y automáticamente decir que soy vegetariana y que no consumiré carne nunca más, busco ser responsable y consecuente con mi forma de pensar y por ende de vivir.
Además, siento que este proceso será más llevadero e interesante compartiendo mis experiencias para alguna persona que quiera empezar a variar su alimentación y probar con el vegetarianismo desde cero, como yo.
(Mercado Norte Cordoba - Argentina. Foto: M.A.)
Además, siento que este proceso será más llevadero e interesante compartiendo mis experiencias para alguna persona que quiera empezar a variar su alimentación y probar con el vegetarianismo desde cero, como yo.
(Mercado Norte Cordoba - Argentina. Foto: M.A.)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


